La alergia al polen, también conocida como polinosis o fiebre del heno, es una respuesta de del sistema inmunitario frente a partículas presentes en el aire que inhalamos, principalmente polen y ácaros. El aumento de los casos de personas alérgicas en los últimos años se debe en gran medida al aumento de la contaminación. El polen se combina con otras partículas químicas procedentes de la contaminación contra los que nuestro sistema inmunitario reacciona apareciendo así las alergias.

El sistema inmunológico da la señal de alarma ante éstas sustancias y reacciona segregando una mayor cantidad de histamina, responsable de los molestos síntomas que sufren las personas alérgicas: estornudos, congestión nasal, inflamación, ojos rojos y llorosos, picor de garganta, etc.

Aún no se ha descubierto por qué a unas personas les afecta y a otras no y siempre se ha hablado del componente genético aunque cada vez más se habla de factores como la contaminación y el cambio climático como causantes de estas patologías.

Antes ésta situación es de vital importancia tomar medidas preventivas para que no aparezca la alergia o paliar sus síntomas. Y la mejor manera de hacerlo es a través de una alimentación sana y ecológica.

Para ello debemos llevar una dieta rica en omega-3, vitaminas, minerales y probióticos que evite la inflamación y refuerce el sistema inmunológico.

Entre los alimentos que nos ayudarán a mitigar la inflamación podemos encontrar el germen de trigo, semillas de girasol, la soja, hortalizas de hoja verde, frutos secos, etc. Todos estos alimentos contienen un alto contenido en vitamina E que ayudan a reducir los sintomas inflamatorios que provocan las alergias.

Los alimentos ricos en vitamina C poseen antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres del organismo neutralizando, además la histamina y reforzando el sistema inmunológico. Entre los alimentos ricos en vitamina C destacamos los cítricos, germinados, espinacas, coles de Bruselas, pimientos, frambuesas y arándanos.

También debemos aumentar el consumo de minerales como el zinc. El apio es un alimento que nos proporcionará la cantidad extra de minerales que necesitamos. Además podemos encontrarlo en otros alimentos como el puerro, alcachofa, alga kombu, quinoa, zanahorias, etc.

Entre los probióticos podemos tomar kéfir de cabra y sopa de miso. Y también es importante tomar alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 como el pescado azul, semillas de lino y semillas de chía.

También es muy importante saber qué alimentos no debemos tomar para no empeorar los síntomas, sobre todo aquellos que tienen propiedades inflamatorias como los productos lácteos, que aumentan la secreción de mocos y favorecen la inflamación de las mucosas. Tampoco debemos tomar chocolate, carnes rojas, frituras y azúcar refinada.

Si seguimos estos consejos lograremos fortalecer nuestro organismo y mitigar los molestos síntomas que provocan las alergias.